Crónicas de Esperantia

Coimentarios y opiniones independientes hasta que dejemos de serlo

Los Reyes Magos en Las Palmas de Gran Canaria (Edición 2011)

Fieles a la tradición de cada 6 de enero en Crónicas de Esperantia, vamos con la crónica de lo que fue la llegada de los Reyes Magos a Las Palmas de Gran Canaria.

Serían algo más de las doce de la mañana cuando los barcos que transportaban a los Reyes Magos llegaron al Muelle de La Luz y de Las Palmas. Sus Majestades, como siempre, estaban radiantes, muy contentos y con la enorme satisfacción de saber que una vez más van a hacer felices a miles de niños.

Me extrañó enormemente que no vinieran en traje de baño o en maga corta. El calor que estamos disfrutando por estos lares invita al baño y a visitar las playas. Supongo que los habrán incluido en su equipaje. Como supongo que son muy tradicionales, aparecieron con sus atuendos habituales: coloridas capas y regios atuendos. En un momento pensé que son inmensamente afortunados de no haber sido derrotados por las modas.

Los miles de niños que se congregaron en el reciento portuario estaban exultantes. Los Reyes Magos haciendo gala de una paciencia casi infinita, no dejaron de saludar a todos los niños y a mostrar los mejores deseos para la noche que se avecinaba.

Tras el mini desfile de los barcos a los vehículos que les trasladarían al hotel, se cerró el primero capítulo de un día gozoso para todos los niños.

Puntuales a su cita, a partir de las 17.00 horas, la comitiva de la cabalgata se puso en marcha desde Juan Rejón. Este año se ha modificado ligeramente el recorrido y no terminó en el teatro Pérez Galdós. El parque San Telmo fue el fin de trayecto, en esta ocasión. Para evitar colapsar todavía más la zona, se optó por esta solución.

La cabalgata estuvo muy bien. Ocho carrozas, muchos personajes infantiles, zancudos, bandas de música y la siempre loable Casa de Galicia, que aporta una inestimable ayuda a los Reyes Magos a la hora de repartir los regalos a los niños.

Este año tanto mi hijo como yo, decidimos coger los caramelos al vuelo. Era algo así como una competición. No nos podíamos agachar a recogerlos del suelo y sólo eran válidos los que cogíamos con ls manos. Al final empatamos a 6. Él se comió los suyos y yo se los ofrecí a una niña que tenía una bolsa gigantesca casi llena.

Al final de la cabalgata, el momento espectacular de las máquinas de limpieza. Es una gozada verlas pasar y dejar la calle como una patena. Después la cena, el sueño, la ilusión y la espera para el día mágico en el que los Reyes Magos inundarán la ciudad con sus regalos y llenarán de felicidad a todos los niños.

La imagen del rey Baltasar durante la cabalgata de ayer en Las Palmas de Gran Canaria la encontré en La Provincia.

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enero 6, 2011 Posted by | Cositas de casa, Las Palmas de Gran Canaria, Reflexiones, Reyes Magos | 1 comentario

Los Reyes Magos en Las Palmas de Gran Canaria (Edición 2010)

Los Reyes Magos se acercaron un 5 de Enero más a repartir ilusión entre todos los niños de Las Palmas de Gran Canaria en una jornada con una climatología perfecta.

Poco después de las 12 de la mañana llegaban en barco al Muelle Santa Catalina y allí fueron recibidos por miles de niños que se concentraron para darles el recibimiento que merecen.

Este año no fuimos a recibirlos con mi hijo. Lo pensamos bien y decidimos que no merecía la pena hacer colas, recibir empujones, pasar calor y esperar para verlos pasar. Quizás con 12 años las cosas ya se van viendo con otro punto de vista y fue él mismo el que me sugirió que sería más recomendable no ir por la mañana al muelle.

Como no fuimos, no puedo comentarte con exactitud lo que ahí ocurrió, pero si me pongo a imaginar, seguro que no faltaron los animadores infantiles, el sonido de música para niños y las caras de emoción de los más pequeños. Espero que el operador de sonido con graves problemas auditivos estuviera de baja y las estridencias y acoples no fueran lo más destacado.

Por la tarde fuimos a la cabalgata. Quizás más corta que otros años. Supongo que será por la crisis, pero había muy pocas carrozas. Todos los años en Las Palmas de Gran Canaria, la organiza la Casa de Galicia, que además se encarga de recibir y repartir más de 30.000 lotes de regalos para los niños más desfavorecidos y lotes de alimentos para las familias que peor lo están pasando. Suelen formar parte de la cabalgata con un grupo de gaiteros y tamborileros y cada vez que los veo pasar me siento orgulloso del ser humano. En una época tan crítica como la que estamos viviendo sé que han tenido que echar el resto para no dejar a ningún niño sin su regalo de reyes. Al final, según leo consiguieron repartir 44.000 juguetes y 140 toneladas de comida. Ahí es nada.

Desde hace tres años, uno de los compañeros de clase de mi hijo sale como tamborilero y cuando se ven en la cabalgata se chocan las manos. Se nota muy buen rollo.

Este año los Reyes habrán tenido que cargar varios contenedores de carbón, uno entero para Zapatero, supongo. Para el alcalde de Las Palmas con el carbón que le trajeron el año pasado será suficiente y recibirá su regalo. La pasta que la concejala caradura le regaló a su maridito para que montara un árbol de hidrógeno “para ahorrar energía” que costó más de 100.000 euros, supongo que ya lo habrán olvidado.

Este alcalde no está haciendo las cosas rematadamente mal. Tampoco se caracteriza por hacerlas extraordinariamente bien. Al margen de la misteriosa desaparición de montones de papeleras, no tengo más críticas que hacerle. Lleva sólo 2 años y medio y tampoco ha tenido mucho tiempo para equivocarse. Ya veremos el próximo año.

Después de la cabalgata nos fuimos a comprar una tarta para el cumpleaños de mi hijo. Cumple años el 1 de Enero, pero lo celebramos siempre el 6. Siempre me hago la misma pregunta: ¿Por qué a la gente le gusta tanto hacer colas para todo? Es realmente increíble. Pudiendo hacer las compras con tiempo, sin prisas, sin sobresaltos y con absoluta tranquilidad, deciden esperar al último día para encontrarse con toda la marabunta de consumidores salvajes en la selva de los centros comerciales. Aunque ayer era un día muy comprometido, conseguimos comprar la tarta en una de esas selvas en menos de 1 minuto. Claro que las pastelerías no son una de las presas preferidas tal día como ayer, al margen de los roscones de Reyes, otra tradición algo estúpida que no termino de entender muy bien.

No quiero suscitar la envidia entre aquellos que viven más al Norte, pero ayer fue el segundo día de invierno que decidí salir a la calle con una camisa de manga larga y pasé calor, bastante calor. La manga corta es lo que se lleva por aquí, no por moda, sino porque el clima te lo pide.

El año que viene volveremos con una nueva crónica para no perder la tradición, quizás también algo estúpida, de escribir una crónica de la llegada de los Reyes Magos a Las Palmas de Gran Canaria.

La imagen pertenece al set de fotos de La Provincia.

enero 6, 2010 Posted by | Cositas de casa, Las Palmas de Gran Canaria, Reflexiones, Reyes Magos | 1 comentario